Mama Lulú

Mi historia

Por muchos años trabajé tiempo completo en marcas de consumo masivo. Me encantaba mi trabajo, pero me preocupaba que cuando me convirtiera en mamá, no tuviera libertad de tiempo para compartir con mis hijos. Así que pensé que lo ideal sería emprender y, para eso, me tenía que preparar.

En el 2013, me fui a Nueva York con mi esposo e hicimos cursos de emprendimiento, redes sociales y creación de blogs. Decidí hacer un blog de lifestyle, pero cuando llegué a Venezuela me di cuenta de que estaba embarazada y todos mis planes se detuvieron.

A medida que pasaba el tiempo, cada vez tenía más dudas sobre mi embarazo y los recién nacidos. A pesar de que encontraba muchas cosas en internet, me costaba conseguir recomendaciones locales. Ahí fue cuando hice clic y decidí poner en marcha mi blog, pero esta vez enfocado en maternidad y en conseguir productos y servicios relacionados que se pudieran encontrar en Venezuela.

Junté todo mi conocimiento en marketing, diseñé la imagen de mi marca, la página web y las redes sociales. Un mes después de que naciera mi bebé, en abril del 2014, lancé la página y las redes. Hablé con distintas personas con experiencia en diferentes áreas relacionadas con la maternidad y les pedí que fueran mis colaboradores. A cambio, les daría crédito en mis redes y en mi sitio web.

Fue un éxito, porque comencé a crecer juntando las comunidades de ellos con la mía. Me di cuenta de que trabajando en equipo siempre se suma y, en tres años, ya tenía más de 40 mil seguidores en mis redes sociales, principalmente en Instagram. La gente siempre agradece las recomendaciones genuinas, y por eso hoy en día tengo una comunidad que confía en mis sugerencias y que también aporta sus propias recomendaciones. Así nos apoyamos entre mamás y, además, damos visibilidad a emprendedores locales e internacionales.

Hoy por hoy, Mamá Lulú es una comunidad que acompaña a las mamás que buscan una aliada que “normalice” sus problemas y las haga sentir seguras de sí mismas. No es para esas súper mamás que sienten que ya tienen todo descifrado. Es para aquellas que luchan en su día a día por encontrar el balance entre su rol de esposa, madre y mujer, sin sentirse consumidas en el intento.

Como administradoras del presupuesto del hogar, buscamos optimizarlo para poder darle lo mejor a cada uno de los miembros de la familia. Queremos vivir sin la preocupación de ser perfectas, sino siendo la mejor versión de nosotras mismas.

    Scroll al inicio